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Colombia Vive la Ciencia, Vive la Astronomía
La charla sobre el proyecto GalileoMobile se realizará hoy a las 11:45 a.m. en las instalaciones del Observatorio Astronómico Nacional(OAN), en la Ciudad Universitaria, Bogotá, Colombia. La galilera Pilar Becerra presentará, en su país de origen, y frente a un grupo de 30 maestros y maestras ganadores del “Primer Concurso Nacional Colombia Vive la Ciencia, Vive la Astronomía” aspectos sobre la organización, las actividades, itinerarios, presupuestos, resultados y leccionesaprendidas a partir del proyecto educativo itinerante GalileoMobile. El evento es convocado por el Sena, Colciencias, el Observatorio Astronómico Nacional(OAN) y el Museo de la Ciencia y el Juego de la Universidad Nacional de Colombia.
The talk about Galileo Mobile project will take place today at 11:45 a.m. on the Observatorio Astronómico Nacional(OAN), in La Ciudad Universitaria, Bogotá, Colombia. Galilera Pilar Becerra shall present in front of a group of 30 teachers winners of the “Primer Concurso Nacional Colombia Vive la Ciencia, Vive la Astronomía” aspects of the organization, activities, itineraries, budget, results and lessons learned from the GalileoMobile project. The event is organized by the Sena, Colciencias, El Observatorio Astronómico Nacional(OAN) and El Museo de la Ciencia y el Juego de la Universidad Nacional de Colombia.
Novedades / News
Seguimos trabajando para acabar la primera fase del proyecto GalileoMobile. Ahora mismo estamos ultimando la publicación de una cartilla de actividades y estamos trabajando en las últimas fases de producción del documental sobre el proyecto que se titula “Bajo un mismo cielo” y que será estrenado en los próximos meses. Pronto más novedades.
We are still working to finish the first phase of GalileoMobile’s project. Right now we are finalizing the edition of a handbook of activities. Besides, we are working on the final stages of the production of the documentary about the project, which is entitled “Bajo un mismo cielo” and will be released in the upcoming months. More news coming soon.
Total Solar Eclipse of 11 July 2010
Hubble Pop Culture Contest
Communicating Astronomy with the Public Journal #8 is out
Un viaje a través del cielo y diferentes culturas / A journey through skies and cultures
Traducción del artículo publicado en la revista sueca Popülar Astronomi, donde Fabio relata su experiencia dentro de GalileMobile
Translation of the article published in the Swedish magazine Popülar Astronomi, where Fabio relates his experience inside GalileMobile
Leer el artículo original / Read original article
En la “Isla del Sol”, después de presenciar una maravillosa puesta de Sol sobre el lago Titicaca, es tiempo para montar los telescopios para observar lo que nos ofrece el maravilloso cielo del Altiplano. Antes que nada, un ritual es necesario para pedir permiso para observar. El ritual lo realiza un anciano de la isla, un kallawaya. Todos permanecemos en el césped en el patio del único colegio que existe en la Isla y cuando el sol se oculta sobre el horizonte es el momento para empezar. El anciano habla en una lengua incomprensible y utiliza muchas hojas de coca, el ingrediente principal para que estas plegarias lleguen a buen puerto. Todos, alrededor del fuego, rodeados por un silencio sepulcral y por la luz de la luna que es la única que se atreve a desafiar la oscuridad del cielo boliviano. Todo el mundo está en silencio, prestando atención a cada movimiento o palabra del anciano. El ritual se prolonga una media hora y entonces todo el mundo está preparado para un nuevo ritual, uno de mis favoritos: observar el cielo a través de un telescopio. Mi pasión hacia esto es lo que hace que hoy en día sea astrofísico y por esto me uní a gente que viene de distintas partes del mundo para dar vida a GalileoMobile: viajar por América del Sur por Chile, Bolivia y Perú, en el Altiplano Andino, intercambiando diferentes miradas y fomentando la curiosidad de los niños a la vez que enseñando aspectos básicos de astronomía.
¿Es el cielo europeo igual que el que se observa en Sudamérica? Cuando me hicieron esta pregunta, en Cusco, tuve que pensar en la respuesta unos segundos para encontrar una respuesta certera. Había estado viajando por un mes y todavía tenía que pensar sobre ello. ¿Cómo explicar a un niño que en Europa se observa la constelación de Orión de manera invertida, que el Sol alcanza su máxima elevación en el Sur y que en Europa se pueden ver estrellas que no se observan en Sudamérica? No quería romper el mensaje de GalileoMobile de “Unidos bajo un mismo cielo” dando una respuesta. “Bueno, es como las personas: yo tengo amigos que son diferentes a ti, probablemente con diferentes actitudes y comportamientos pero ellos son seres humanos también. Al igual que en el cielo, puedes observar diferentes estrellas y constelaciones pero son la misma clase de estrellas que se observan tanto en el Norte como en el Sur”. Esto puede resumir la filosofía y experiencia de GalileoMobile: unir personas de diferente cultura, dar la posibilidad de observar el cielo con un telescopio a gente que en muchos casos no ha tenido la oportunidad. Las escuelas y habitantes de las localidades nos recibieron de manera muy calurosa en cada región visitada, dándonos la oportunidad de cooperar con ellos de la mejor manera posible. Al principio para mí no fue fácil, mi español no era muy bueno, además realmente tenía dificultades para orientarme en el cielo local. Y también durante el día el cielo era diferente, estando el Sol siempre muy alto en el horizonte, ¡totalmente diferente a como se encuentra cada día en Suecia! Pero paso a paso, con la ayuda de los hispanohablantes y de amabilidad local, todo fue muy bien.
Durante el viaje nos estuvimos acompañados por diferentes expertos en Arqueoastronomía Andina. En cada lugar encontramos gente con diferentes actitudes: la calma de Manuel en Bolivia, la pasión por la cultura Inca de Erwin en Cusco, la competencia de Victor en Ollaitaitambo y Pisaq. Gracias a todos ellos que fueron capaces de compartir sus puntos de vista y ayudarnos a disfrutar la cultura y el cielo Andino. Fue increíble poder descubrir, a través de las palabras de Erwin, que la cultura Inca utilizaba para construir sus constelaciones en una manera totalmente diferente a la que tenía la Antigua Grecia. Debido a que en el cielo Andino la Vía Láctea es claramente visible y extremadamente brillante, ellos formaban constelaciones en las partes oscuras de ella. Por eso ahí encontraban, por ejemplo, la constelación de la Llama, muy cerca del centro galáctico con una estrella brillante siendo uno de sus ojos. Por supuesto que los antiguos habitantes de los Andes solían representar en el cielo lo que veían en la Tierra. Por eso encontramos que el cielo es una fiel reproducción de lo que se puede ver en el Valle Sagrado., cerca de Cusco, en el cual ahora se pueden admirar muchos lugares de interés arqueológico. La Vía Láctea para ellos no es más que un río, el reflejo del río Urubamba, que fluye a través del Valle Sagrado.
Volviendo a Chile, a través del desierto de Atacama en la última parte del viaje, pensaba cómo las vidas de los chicos que nos habíamos encontrado podían haber cambiado de alguna manera. Algunos creían que habíamos venido desde la Luna, otros estaban ciertamente bien preparados en temas de astronomía y todavía seguimos en contacto con ellos, emocionados por estar en contacto con “astrónomos de verdad”. Pero al final, me di cuenta que, sobre todas las cosas, mi vida es la que se ha enriquecido al haber conocido este nuevo mundo. El mundo del cielo invertido de verdad que dio la vuelta a algo en mí. ¡Esperando impaciento GalileoMobile 2!
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On the “Isla del Sol” (Island of the Sun), after a wonderful sunset on the Titicaca lake, it’s time to set up the telescopes to observe the amazing sky of the Altiplano. First, a ritual is needed to ask the permission to observe. The ritual is made by an old men of the island, a kallawaya. We all stay on the grass just in front of the only school of the island and when the sun is well hidden under the horizon we can start. The old man is speaking an incomprehensible language and is managing a lot of coca leaves, the main ingredient for such a prayer to have a good outcome. We are, altogether, around a fire, surrounded by a deep silence and the darkness of the bolivian sky is broken only by the moon. The atmosphere is surreal, everybody is silent, keeping attention to every movement and word of the old men. The ritual last for about half an hour, then everybody is ready to begin another ritual, one of my favourites: watch the sky through a telescope. The love for the act of admiring the sky is the main reason for which now I study astrophysics. And because of that I decided to join to other guys from all the parts of the world to give life to the GalileoMobile: travelling through three differents countries in South America, Chile, Bolivia and Peru, on the “Altiplano Andino”, exchange points of views and exciting the curiosity of local children while teaching them some basic astronomy.
“Is the european sky equal to the southamerican one?” When I was asked this question, in Cusco, I had to think for some moments to find a suitable answer. I was travelling since one month and still I had to think about it. How to explain to a child that in Europe we observe Orion upside down, that the Sun reachs the top at south, that we actually can observe in Europe stars that are not visible in South America? I didn’t want to break the GalileoMobile idea of “unity under the same sky” in giving an answer. “Well, it’s like with people: I have friends that are different from yours, and they probably have different attitudes and behaviors, but they are human beings just like you are here. So, in the sky, you can observe different stars and constellations, but they are the same kind of stars you can watch here.” This episode is a resume of the GalileoMobile experience and philosophy: to join together different cultures, giving the amazing possibility to observe the sky with a telescope to people that in many cases had never experienced such a thing. Local schools and people gave us warm welcomes in every day of the journey, giving us, in such a way, the possibility to work with them in the best possible way. At the beginning for me it has not been so easy: my Spanish was rather poor and, moreover, I did really find difficult to orientate myself in the local sky. And also during the daytime the sky was different, being the sun always very high on the horizon, the other way around of what I live every day in Sweden! But step by step, with the help of Spanish speakers and the kindness of locals, everything went very well.
Our journey passed through meetings with local people expert of Andinian archaeoastronomy. In every place a different person with different attitudes: the calm of Manuel, in Bolivia, the excitation for Inca culture of Erwin, in Cusco, the competence of Victor in Ollaitaitambo and Pisaq. Thanks to them we were really able to share our points of views and to enjoy the beauty of the Andinian culture and the Andinian sky. It was amazing to discover, through the words of Erwin, that in the Inca culture they used to build constellations in a complete different way respect to the ancient Greece. Since in their sky the Milky Way was perfectly visible and strongly shining, they recognized some constellations in the dark parts of it. So there was, for example, the constellation of “LlAma” just close to the galactic center, with a bright start having the part of the eye of the llama. Of course the ancient population of the Andes used to recognize in the sky what they saw on the Earth. So we find that the sky was a perfect mirror of the Sacred Valley, near Cusco, in which now we can admire so many arqueological sites. Our Milky Way for them was nothing more than a river, the reflection of the Urubamba river, flowing in the Sacred Vally.
While going back to Chile, crossing the Atacama Desert in the last part of the journey, I was thinking how the lives of many of the children we met could have changed after meeting us. Some of them believed that we were arriving from the moon, others were indeed very well prepared about astronomy and we are still in contact with them, so excited to be in contact with “real astronomers”. But in the end I realized that, above all, my life is richer after having known this new world. The world of the upsidedown sky for sure turned upsidedown something in me. Looking forward for GalileoMobile 2!
CAP 2010
Por Nuno / By Nuno
Aquí estoy, por fin en la blogosfera. De hecho, este no es mi primer post, si no el primero que se publica. El otro, una nube de recuerdos de mi experiencia en Bolivia con GalileoMobile, fue evaluado como demasiado largo y está en su última de revisión (eufemismo usado para decir que el responsable del blog se tiene que hacer a la idea de que el post tendrá tres páginas, ¡por idioma!). No me quiero extender más en esto. Siéntanse libres de comentar cualquier cosa acerca del post, intentaré responder lo antes posible, ya que podría ser una buena manera de comentar lo vivido y añadir algunas cosas que se quedaron fuera del post.
Esta semana en Ciudad del Cabo fue la primera vez para muchas cosas. La primera vez en África, la primera que volé en un Boeing 747, la primera vez que observe un meteorito a través de un telescopio, probé carne de cocodrilo y gusanos (esto no es cierto del todo, cuando era niño me comí uno que estaba dentro de una deliciosa manzana en el jardín de mi abuela). También la primera vez que mojé mis pies en el océano Índico, pinte mi cara con motivos tribales o toqué una vuvuzela, vi una rata de Dassie y muchos animales y plantas que soy incapaz de identificar… Al ser la primera vez que pisaba suelo africano, es normal que haya experimentado muchas cosas nuevas y que pueda contar lo mucho que disfrute estando en Sudáfrica, lo hermoso que era el país, lo amable que era la gente y las ganas de poder volver para poder saborear todos los rincones visitados, además de otros nuevos por explorar. Pero ese relato quedará para otro lugar ya que lo que quiero compartir aquí son algunas ideas relacionadas con la divulgación de la astronomía que han surgido durante la semana que pasé en la conferencia Comunicating Astronomy with the Public 2010 (CAP 2010).
Estuve en docenas de presentaciones que describían proyectos muy interesantes, todos dedicados a la astronomía, casi todos sobre la divulgación de esta ciencia. Esto me permitió establecer intercambio de ideas y experiencias sobre GalileoMobile con mucha gente que se mostró interesada en el proyecto.
Dos ideas destacan de entre todas las experiencias vividas en la conferencia. La primera recae en que no existe gran misterio en el aprendizaje de la astronomía. El misterio reside en como los seres humanos son capaces de ser conscientes de ese conocimiento. La segunda está relacionada con la importancia de esta ciencia para la humanidad y para uno de mis pocos actos de fe (es decir, que realmente creo que la ciencia puede ayudar al mundo a convertirse en un lugar mejor). De acuerdo con el plan estratégico 2010-2020 de la Unión Astronómica Internacional (IAU) para el desarrollo de la astronomía en el mundo, el crecimiento de un país reside en tres pilares: capacidad tecnológica, ciencia e investigación y cultura. La astronomía es una gran herramienta para conseguir estos objetivos. Combina ciencia y tecnología con inspiración, entusiasmo y emoción. Además, puede jugar un rol único en la educación, así como la capacidad de construir y mantener un desarrollo sostenible del mundo. También permite a los países más desfavorecidos y menos desarrollados a participar en proyectos científicos de alto nivel.
A pesar de que la inversión en investigación es muchísimo menor que la que se realiza con fines militares (algunos países incluso gastan más dinero en la industria del espectáculo), la comunidad científica, especialmente aquellos que reciben fondos públicos para su investigación, tienen un deber con la sociedad: informar y hacer su trabajo entendible para el beneficio de todo el mundo. Los investigadores tienden a pasar por alto este aspecto y, quizás algo incluso más grave, a olvidar lo que una vez los motivo y atrajo al mundo de la ciencia. La deuda no es solo con la sociedad, también es con todos los que, a fuerza de compromiso y dedicación, inspiraron sus vidas y sus carreras.
Reuniones como el CAP 2010 son de vital importancia y estoy satisfecho por darme cuenta que países como Sudáfrica están realizando una inversión substancial para sensibilizar a la gente (especialmente a los niños) de la importancia de la ciencia en general y de la astronomía en particular, y en la incentivar a la comunidad científica para devolver a la sociedad la reliquia que aporta – “La exploración del Universo en beneficio de la humanidad”.
No me gustaría terminar sin antes enfatizar que proyectos itinerantes co-mo GalileoMobile juegan un importante papel en la estrategia de la IAU, especialmente en áreas alejadas que tienen difícil acceso a programas de divulgación.
Here I am in the world of the blogosphere. In fact, this is my second post, but the first that I publish. The other one, a cluster of memories from my experience in Bolivia with GalileoMobile, was rated as being too large and is in its final “polishing” (which is another way of saying that it is waiting for the responsible for the blog to get used to the idea that the post will really have three pages). For that reason, I shall not extend myself on this. One way to continue to expose ideas here (and add some others I would like to discuss) is to receive comments from you, to which I promise to answer as soon as possible.
This week in Cape Town was the first time in many things: the first time in Africa, the first time I flew on a Boeing 747, first time I observed a mete-orite through a telescope, first time I ate crocodile meat and cooked worms (raw, I had already eaten one that filled a delicious apple from the backyard of my grandmother, when I was a little boy), the first time I bathed my feet in the Indian Ocean, first time I painted the face with tribal motives, first time I blew a vuvuzela, first time I saw a dassie and a set of animals and plants that I am unable to identify… Since it was the first trip to African soil, it is natural that a lot happened for the first time and I could talk about how much I enjoyed South Africa, about how kind people are there, how beautiful the country is, and about the will I have to return with time to savour every corner where I have been (and many others still to be explored). But this narrative will be for a more suitable time and place. I only intend to share some ideas related to the popularisation of Astronomy that I have surfaced throughout the week at the conference Comunicating Astronomy with the Public 2010 (CAP 2010).
I attended to dozens of presentations describing so many very interesting projects, all dedicated to Astronomy, almost all devoted to the popularisation of it. This allowed me to establish contact with people, ideas and important experiences for me and for GalileoMobile.
From the palette of experiences that I was aware of, two groups of ideas stood out. The first, that there is no a great mystery in the learning of Astronomy. The mystery lies in how we, as humans beings, become aware of that knowledge. The second relates to the importance of this science to mankind and to one of a few of my acts of faith (to wit, that I truly believe that science can help the world become a better place). According to the strategic plan 2010-2020 of the International Astronomical Union (IAU) for the development of the world, the growth of a country lies on three pillars: technology and skills, science and research, culture and society. Astronomy is an extremely effective way to achieve these objectives. Combines science and technology with inspiration, enthusiasm and excitement. Therefore, it can play a unique role in education and the ability to build and maintain a sustainable development of the world. It also allows poor countries and least developed ones to participate in high level research projects.
Although the investment in pure research is much, much smaller than the military effort (some countries also spent more money in the industry of en-tertainment, for example), the scientific community – especially those re-ceiving public funding for their research – has a duty to society: to inform and to make its work understandable, for the benefit of all. Researchers have a tendency to neglect this aspect and, perhaps more serious than that, to forget what motivated them and brought them in the first instance to the world of science. The duty of gratitude is not only to society: it is also for all those who, at the cost of commitment and dedication, inspired their lives and careers.
Meetings like CAP 2010 are therefore of paramount importance and I am glad to realise that countries like South Africa are making a substantial in-vestment in sensitising people (especially children) of the importance of science in general and Astronomy in particular, and in the incentive for the scientific community to repay to society the survival that it provides – “exploration of the Universe for the benefit of mankind”.
I would like not to end without emphasizing that itinerant projects such as Galileo Mobile play an important role in the strategy of the IAU, especially in remote areas that lack access to outreach programmes.
¿Donde está Nuno? / Where is Nuno? / Onde é Nuno?
Eis-me chegado ao mundo da blogosfera. Na verdade, este é o meu segundo post, mas o primeiro que publico. O outro, uma nuvem de recordações da minha experiência na Bolívia com o Galileo Mobile, foi classificado como sendo demasiado grande e encontra-se em fase final de “polimento” (que é como quem diz, está à espera que as pessoas responsáveis pelo blogue se habituem à ideia de que o post terá mesmo três páginas). Por esse motivo, não me alongarei neste. Uma forma de dar continuidade às ideias que aqui exponho (e inserir outras que gostaria de discutir) é receber comentários de vocês, aos quais prometo responder com o máximo de brevidade possível.
Esta semana na Cidade do Cabo foi a primeira vez em muitas coisas: primeira vez em África, primeira vez que voei num Boeing 747, primeira vez que observei um meteorito através de um telescópio, primeira vez que comi carne de crocodilo e vermes cozinhados (cru, já havia comido um que recheava uma deliciosa maçã do quintal da minha avó, quando era pequeno), primeira vez que banhei os pés no Índico, primeira vez que me pintaram a cara com motivos tribais, primeira vez que soprei por uma vuvuzela, primeira vez que vi um damão-do-cabo e um conjunto de animais e plantas que não consigo identificar… É natural que por ser a primeira viagem a terras africanas, muita coisa tenha acontecido pela primeira vez e eu podia falar do quanto gostei da África do Sul, do quão amáveis são as pessoas de lá, do quão bonito é o país, e da vontade que tenho de regressar, com tempo, para saborear todos os cantos por onde passei (e tantos outros que ficaram por explorar). Mas essa narrativa ficará para um momento e um espaço mais oportunos. Pretendo apenas partilhar algumas das ideias relacionadas com a divulgação da Astronomia que se me afloraram ao longo da semana, durante a conferência Communicating Astronomy with the Public 2010 (CAP 2010).
Assisti a dezenas de apresentações descrevendo outros tantos projectos deveras interessantes, todos dedicados à Astronomia, quase todos vocacionados para a divulgação da mesma. Tal permitiu-me estabelecer contacto com pessoas, ideias e experiências importantes para mim e para o Galileo Mobile.
Da paleta de experiências de que tomei conhecimento, dois grupos de ideias sobressaíram. O primeiro, que não há um grande mistério na aprendizagem da Astronomia. O mistério está na forma como nós, humanos, tomamos consciência desse conhecimento. O segundo relaciona-se com a importância desta ciência para com a Humanidade e com um dos meus poucos actos de fé (a saber, que acredito verdadeiramente a ciência poder contribuir para que o mundo se torne num lugar melhor). De acordo com o plano estratégico 2010-2020 da União Astronómica Internacional (UAI) para o desenvolvimento do mundo, o crescimento de um país assenta em três pilares: tecnologia e competências, ciência e investigação, cultura e sociedade. A Astronomia é um meio extremamente eficaz para se atingir estes objectivos. Combina ciência e tecnologia de ponta com inspiração, entusiasmo e emoção, podendo desempenhar um papel único na educação e na capacidade de construir e manter um desenvolvimento sustentado do mundo. Permite ainda que países pobres ou menos desenvolvidos participem em projectos de investigação de alto nível.
Apesar de o investimento na investigação pura ser muito, muito menor do que o esforço militar (alguns países igualmente gastam mais dinheiro na indústria de entretenimento, por exemplo), a comunidade científica – especialmente aqueles que recebem fundos públicos para a sua investigação – tem um dever para com a sociedade: o de informar e fazer compreender o seu trabalho, para o benefício de todos. Os investigadores têm uma certa tendência para se descuidarem neste aspecto e, talvez mais grave do que isso, esquecerem-se do que os motivou e os trouxe em primeira instância para o mundo da ciência. O dever de gratidão não é só para com a sociedade: é também para com todos aqueles que à custa de empenho e dedicação inspiraram as suas vidas e carreiras profissionais.
Encontros como o CAP 2010 são pois de importância capital e alegro-me por ver países como a África do Sul fazerem um investimento considerável na sensibilização das pessoas (destaque para as crianças) para a importância da ciência em geral e da Astronomia em particular, e no incentivo para que a comunidade científica retribua à sociedade a sobrevivência que esta lhe proporciona – “a exploração do Universo para o benefício da Humanidade”.
Não queria terminar sem salientar que projectos itinerantes como o Galileo Mobile assumem um papel importante na estratégia da UAI, principalmente em regiões remotas que não têm acesso a programas de divulgação.